Hoy y siempre.
Seguro de vida
El seguro de vida no es para ti. Es para quien se queda y tiene que seguir pagando la hipoteca sin tu nómina.
Es la conversación que nadie quiere tener y la que más tranquilidad deja una vez tenida. La pregunta es sencilla: si mañana faltaras, ¿cuánto tiempo aguantaría tu casa con los ingresos que quedan?
A partir de ahí se calcula el capital. Ni un número redondo al azar ni el que le viene bien a nadie: el que cubre lo que tu familia necesitaría de verdad.
Qué cubre
Protección económica para tu familia
Un capital que llega rápido y sin depender de la herencia ni de los plazos de un juzgado.
Coberturas a medida
Se ajusta a tu edad, tu situación y tus cargas. Y se revisa cuando cambian.
Capital en caso de fallecimiento o invalidez
La invalidez absoluta suele ser el escenario más duro económicamente, porque los gastos siguen y los ingresos no.
Para quién tiene sentido
- Familias con hipoteca o hijos a cargo
- Autónomos, que no tienen red debajo
- Quien ya tiene el seguro del banco y quiere saber qué cubre en realidad
Lo que más me preguntan
¿Tengo que hacerme un reconocimiento médico?
Depende del capital y de la edad. Muchas pólizas se resuelven con un cuestionario de salud. Contéstalo siempre con la verdad: una omisión puede dejar sin efecto la cobertura.
¿El seguro de vida del banco me vale?
Cubrir, cubre. Pero suele estar pensado para proteger el préstamo, no a tu familia, y muchas veces el beneficiario es el propio banco. Merece la pena leerlo.
¿Desgrava en la renta?
En general no, salvo casos concretos ligados a la actividad económica o a normativa autonómica. Te digo lo que aplica a tu situación sin venderte humo.
También te puedo llevar
¿Te lo miro?
Dime qué tienes ahora y para qué lo quieres. Te digo con claridad si el seguro de vida te compensa, y si no, también.