Un mal golpe, resuelto.
Seguro de accidentes
Un accidente no avisa y no distingue: un resbalón en casa, un coche, una caída en bici. Este seguro está para que un mal golpe no se lleve por delante los ingresos de la familia.
El seguro de vida cubre el fallecimiento venga de donde venga. El de accidentes se centra en una causa concreta, y justo por eso ofrece capitales altos por poco dinero. Mucha gente los combina: uno cubre lo general y el otro refuerza lo que más probabilidades tiene de pasar antes de los cincuenta.
Hay un detalle que casi nadie mira al contratarlo: si la cobertura es de 24 horas o solo laboral. La de 24 horas te cubre también el fin de semana, el gimnasio y las vacaciones, que es justo cuando ocurre buena parte de los accidentes.
Qué cubre
Fallecimiento por accidente
Un capital que llega a tu familia sin depender de los plazos de una herencia.
Invalidez permanente
El escenario más caro de todos: los gastos crecen y los ingresos desaparecen. Se indemniza según el grado.
Asistencia sanitaria y rehabilitación
Tratamiento, pruebas y la fisioterapia posterior, que suele ser lo que más se alarga.
Cobertura 24 horas
Dentro y fuera del trabajo, también en vacaciones y haciendo deporte.
Para quién tiene sentido
- Autónomos y quien no tenga una baja laboral que le cubra de verdad
- Familias que ya tienen seguro de vida y quieren reforzar el capital sin pagar mucho más
- Empresas que deben cubrir a su plantilla por convenio colectivo
Lo que más me preguntan
¿En qué se diferencia del seguro de vida?
El de vida cubre el fallecimiento por cualquier causa; el de accidentes solo si la causa es un accidente. A cambio, por una prima parecida el capital suele ser bastante mayor.
¿Cubre los accidentes de tráfico?
Sí, y son de las causas más frecuentes. Además se suma a lo que pague el seguro del coche: son indemnizaciones independientes, no se descuentan entre ellas.
¿Me cubre practicando deporte?
El deporte aficionado normalmente sí. Los de riesgo —escalada, buceo, motor— suelen estar excluidos o necesitan un suplemento. Si practicas alguno, decláralo al contratar.
También te puedo llevar
¿Te lo miro?
Dime qué tienes ahora y para qué lo quieres. Te digo con claridad si el seguro de accidentes te compensa, y si no, también.